El objetivo del ahorro es efectuar un mayor consumo en el futuro: un coche, una casa, un viaje, etc. Pero también tiene otras motivaciones, por ejemplo: el prestigio social, la satisfacción de poseer dinero, la previsión ante situaciones de dificultad, la jubilación, etc.
Por las sumas ahorradas percibimos intereses, que es una compensación por renunciar a consumir el importe ahorrado en el presente. El ahorro, lo mismo que la financiación, surgen para gestionar el gasto de nuestra renta de forma eficiente en varios periodos de nuestra vida.
Para ahorrar percibiendo intereses debemos contratar un plan de ahorro con una entidad financiera con la que negociaremos las condiciones de rentabilidad, vencimiento y disponibilidad.
Con la aplicación Excel siguiente podemos simular un plan de ahorro mensual durante el plazo elegido hasta el máximo de 30 años. Para ello se utiliza la fórmula VF(tasa;nper;pago;va;tipo). Calcula la TAE con la fórmula INT.EFECTIVO(tasa_nominal:núm_per_año), y realiza un gráfico con los datos del cuadro calculado.
La aplicación no tiene en cuenta la inflación, ni la rentabilidad financiero-fiscal, aspectos importantes en el momento de evaluar su rentabilidad y que se tratarán en otra aplicación de este blog.







